Esta opción le permi-tirá conocer el origen de nuestras patatas.  
 
 
   
Patatas fritas
 

Una vez cortadas en forma de bastoncitos, sumergirlas en agua fría para que suelten el almidón que llevan. Escurrirlas y freírlas, sumergiéndolas en aceite muy caliente, preferiblemente en freidora con aceite limpio. Es importante echarlas en el aceite de pocas en pocas para que el aceite no pierda temperatura y la patata no absorba aceite.

Cuando están con un poco de color se sacan a una bandeja de papel absorbente. Una vez están todas prefritas, se echan todas juntas de nuevo a la freidora hasta que se doren. Se sacan de la freidora, se escurren y la sal se las añade al final.

 

Para conseguir unas patatas fritas crujientes, debemos lavarlas bien, pelarlas, cortarlas "en juliana", y luego freirlas en aceite bien caliente.
A medio cocinar, retirarlas de la sartén para que enfríen, y una vez frías se introducen en una bolsa de plástico al congelador.

Cuando se deseen consumir, se sacan, se descogelan un poco y se fríen durante unos instantes.
Si antes se espolvorean con un poquito de harina, además tendrán un agradable color.

Para obtener un sabor "nuevo", pruebe a rociar las patatas con el zumo de un limón. Este sabor encanta a los niños. ¡Pruébelo en su próximo cumpleaños!.

Si al freír las patatas se impregna toda la casa del olor del aceite frito, para evitarlo puedes echar una ramita de perejil fresco en la sartén. Verás cómo da resultado.

Consejos varios
 

Para evitar que el aceite refrito coja sabor dorar en él unas rodajas de patatas.
 
Para las patatas fritas utiliza dos tiempos: primero pochadas, con el fuego muy flojo, y luego sube la temperatura.
 
Las patatas en ensalada absorberán menos aceite y estarán mejores si, cuando todavía están tibias, les echas vino blanco.
 
Para que algunas verduras y hortalizas como patatas o berenjenas no estallen al hacerlas al horno, se pinchan en varios lugares.
 
Para saber si una patata, independientemente de su tamaño está cocida, se introduce la punta de un cuchillo en el centro. Si la patata no sube con la hoja al levantar el cuchillo es que está lista para comer.
 
Para hacer un buen puré de patatas se cuecen las patatas siempre peladas y en poco agua, lo ideal sería cocerlas al vapor; también sale muy bueno si en lugar de en agua se cuecen en leche. Cuanto más se bata un puré más delicioso resulta; lo estupendo serían diez minutos.
 
Si se va a freír una cantidad grande de patatas y es un poco molesto secarlas lo que se debe hacer es espolvorearlas con harina y sacudirlas bien en un cedazo antes de echarlas en el aceite.
 
Para que las patatas no se rompan al cocerlas se añade un chorrito de vinagre al agua de cocción. Así es luego más fácil cortarlas, por ejemplo, en rodajas.
 
Patatas de colores: Si queréis tener un acompañamiento de patatas hervidas pero queréis darles un poco de color hervirlas con espinacas para que adquieran color verde o unas zanahorias para que salgan naranjas. A los niños les encantarán.
 
Puré de patatas light: Hay personas que no les gustan el sabor de la mantequilla ni la leche, ingredientes fundamentales para realizar el puré de patatas pero fácilmente sustituibles por agua y aceite de oliva. Eso sí, no olvidaros de agregarle sal.
 
Cómo cocer las patatas: Para cocer rápidamente las patatas solo tenemos que pincharlas con una aguja de hacer punto o un pincho de madera de hacer brochetas. Las pincharemos atravesando la patata de una lado a otro unas 6 u ocho veces.
 
Julian Sanz e Hijos
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